Uno de los nuevos proyectos de la Fundación para la Cultura del Vino para el año 2008 es sin duda la puesta en marcha de un ciclo de visitas al Museo Nacional del Prado orientado a obras relacionadas con el universo de la vitivinicultura. Este recorrido sugerido permite una mirada diferente a obras muy conocidas como ?La vendimia? de Goya o ?Los borrachos? de Velázquez, que ofrecen perspectivas artísticas, sociales, históricas y afectivas de unas obras donde el denominador común es el vino.
Recorrer los antiguas secretos de la elaboración de vinos de otras épocas, las costumbres de consumo, la magia de los envases, los rituales religiosos, así como los fundamentos mitológicos sobre los cuales reposa la propia cultura del vino, nos permitirá descifrar algunos aspectos de la simbología del vino e intuir la importancia del carácter que imprime en las civilizaciones. Con este propósito la Fundación inauguró el pasado lunes 21 de enero la primera visita privada en el Museo del Prado que constó de dos partes; en un primer tiempo se visitaron una selección de obras pertenecientes a la colección permanente del museo. La diversidad del espectacular fondo pictórico del museo permite ofrecer un abanico de obras que van de final del siglo XV al siglo XVII. Las obras escogidas para la visita guiada fueron: “Bacanal de los andrios” de Tiziano, “El gusto” de Jan Brueghel I, “Bacanal” de Nicolas Poussin, “Fiesta campestre” de David Terniers, “La vendimia” y “La merienda” de Francisco Goya, “Baco o la monstrua desnuda” de Juan Fernández, “el Labrador”, “El sacrificio a Baco” de Massimo Stanzione o “La Bacanal” de Nicolás Poussin, acompañaron a las 270 invitados durante este recorrido confeccionado especialmente por El Prado para la ocasión. La visita a la selección de obras permanentes del museo finalizó con un recorrido por la exposición temporal titulada Fábulas de Velázquez, que consta de cuadros no sólo del autor sevillano sino de otros pintores del Siglo de Oro como Rubens y Tiziano. “La Fragua de Vulcano”, “La Venus del Espejo”, “Las Hilanderas”, “El triunfo de Baco o Los borrachos” (todas de Velázquez) “Las Tres Gracias” de Rubens, “La Anunciación” de El Greco, cedida por el Museo Thyssen, así como “El Joven con cesto de frutas” de Caravaggio, cedida por la Galleria Borghese, fueron algunas de las obras que pudieron visitar los asistentes al evento. Una cena en el propio museo, en el vestíbulo Jerónimos, obra recién inaugurada del arquitecto Rafael Moneo, fue el punto final de una experiencia única y diferente donde la pintura compartió protagonismo con el vino, tal como lo definió Guillermo de Aranzabal, presidente de la Fundación para la Cultura del Vino, en las breves palabras que dirigió a los invitados antes de la cena.