El acto, en el que se presentó la nueva añada de Nebro, la 2006, congregó a más de 180 hosteleros procedentes de Castilla y León, Madrid y País Vasco.
Además de la cata, el Día Nebro contó con visitas guiadas a los viñedos y a la bodega, una actuación musical y una degustación de productos invitados.
El pasado lunes 19 de mayo, algo más de 180 restauradores procedentes de todo España, aunque principalmente de Castilla y León, tuvieron la oportunidad de asistir a la presentación, en primicia, de la nueva añada de Nebro, la 2006. Un vino con 98 puntos Parker en sus tres últimas añadas, con un gran reconocimiento nacional e internacional, y que únicamente se elabora en aquellas añadas cuya extraordinaria calidad lo permite. Lo más granado de la restauración de Valladolid y las provincias limítrofes tuvieron la oportunidad de catar el vino más emblemático de Finca Villacreces. Nebro 2006 “concentra la máxima expresión de una variedad, Tinto Fino, la complejidad de los suelos de Finca Villacreces, y el carácter propio de un vino elaborado en el corazón de la Ribera del Duero”, según Ángel Ortega, director técnico de la bodega. También tuvo lugar la puesta de largo de Finca Villacreces 2005 dentro de una degustación en la que le acompañaron los productos invitados: Jamón Joselito, Queso Flor de Esgueva y champagne La Veuve Clicquot. Los restauradores pudieron, además, visitar las diferentes parcelas de una finca con 115 hectáreas, 60 de las cuales pertenecen al viñedo del que nacen estos vinos de finca. El Día Nebro pretende convertirse, como apuntó Gonzalo Antón, director general de Grupo Artevino, “en una cita indispensable para aquellos grandes restauradores que quieran conocer en primicia la nueva añada de Nebro, así como pasar un distendido día en una finca que aúna amor por la viticultura y un paraje natural incomparable”.